¿Merece la pena aprender idiomas en la adolescencia?
Si estás pensando en que tu hijo adolescente aprenda un nuevo idioma, quizás hayas escuchado algo como:
«Si no se aprende un idioma desde niño, después es mucho más difícil».
«De mayor nunca va a tener un buen nivel».
Y puede que te preguntes:
«¿Merece la pena que mi hijo aprenda un nuevo idioma siendo ya adolescente?»
Si quieres, te cuento, basada en mi experiencia como:
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profesora de español de niños y adolescentes,
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estudiante de idiomas (aprendí inglés, francés e italiano pasada ya la infancia),
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madre de dos adolescentes,
algunas ideas que pueden ayudarte a responder a esa pregunta con más tranquilidad.

¿Son los adolescentes buenos aprendices de idiomas?
En nuestra sociedad está bastante extendida la idea de que los adolescentes y los adultos aprenden peor una segunda lengua que los niños.
Y aunque es cierto que, con los años, el cerebro se vuelve menos adaptable, no es cierto que los adolescentes aprendan peor.
Lo que sucede es que aprenden de manera diferente.
Niños pequeños vs. adolescentes
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Los niños pequeños no “estudian” un idioma, lo adquieren.
Tienen menos capacidad de atención y de memoria, por eso necesitan muchísima exposición y tiempo para incorporar la lengua. -
Los preadolescentes y adolescentes, en cambio:
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Aprenden más rápido vocabulario y sintaxis.
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Son capaces de entender reglas gramaticales y aplicarlas a la comunicación con mucha facilidad.
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La clave emocional en el aprendizaje adolescente
Hay otro punto fundamental:
Un adolescente necesita sentirse escuchado y comprendido.
Para que una clase sea un éxito, hay que entrar un poco en su mundo.
Si para aprender una lengua el vínculo emocional es importante, en el caso del adolescente es casi obligatorio.
Cada adolescente tiene su espacio personal, y como profesor hay que ganarse el permiso para entrar en él y crear una conexión auténtica a través de:
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música
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moda
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deporte
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maquillaje
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viajes
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videojuegos
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películas
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cómics…
Yo aprovecho esa cantidad de intereses que tienen y esa curiosidad por todo para organizar en mis clases de español online para adolescentes actividades:
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lúdicas
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interactivas
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modernas
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de discusión y diálogo
¡Son clases apasionantes para mí!

Beneficios de aprender idiomas en la adolescencia
Aprender idiomas es beneficioso a cualquier edad, pero en la adolescencia, cuando están a las puertas de su futuro, es especialmente valioso.
Los beneficios que considero más importantes son:
1. Beneficios académicos y profesionales
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Más posibilidades de obtener una beca.
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Más opciones de ser admitidos en la universidad o en los estudios que desean.
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Ser más competitivos al optar a mejores puestos de trabajo en el futuro.
Y no solamente en puestos internacionales:
Un profesional con idiomas suele ser más valorado por su:
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capacidad de adaptación,
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habilidades sociales,
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experiencia en equipos multiculturales.
2. Beneficios personales
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Aumenta su autoestima y autoconfianza.
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En una etapa en la que se forja la personalidad, aprender idiomas contribuye a una mayor madurez y seguridad en sí mismos.
3. Beneficios culturales
Aprender un idioma no es solo aprender gramática.
Es:
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conocer culturas,
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entender a otras personas,
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abrir la mente a otras realidades,
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ampliar la concepción del mundo.
Por eso, aprender lenguas les ayuda a tener una mente más abierta y flexible ante la diversidad cultural.
Y en un mundo global, eso es fundamental.
En mi caso, haber aprendido idiomas cuando era adolescente me dio la oportunidad de:
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abrir mi mente,
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salir de mi zona de confort,
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crecer y adaptarme a nuevas culturas,
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y, en definitiva, ser más feliz.

5 consejos para que los adolescentes aprendan idiomas con éxito
Soy profesora de español online especializada en niños y jóvenes, Neurolanguage Coach® de español y preparadora oficial de exámenes DELE, GCSE y A levels Spanish y haber sido estudiante de lenguas extranjeras en la adolescencia crea una conexión especial con mis alumnos.
Siento que entiendo mejor:
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sus miedos,
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sus necesidades,
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y la motivación que los impulsa a alcanzar sus metas.
Para mí, aprender un idioma extranjero es como subirse a una montaña rusa:
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hay subidas y bajadas,
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momentos tristes y alegres,
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fases fáciles y otras más difíciles,
pero siempre con la posibilidad de un final feliz.
Con estos consejos me gustaría que cualquier adolescente viviera el aprendizaje de una lengua con la idea de que no hay nada que no pueda conseguir.

1. Confía en ti y quiérete mucho
Nunca te digas que no eres bueno para los idiomas.
Muchas dificultades no vienen de la capacidad, sino de:
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el miedo a equivocarse,
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la vergüenza,
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o pensamientos como “esto no es para mí”.
La confianza es el primer idioma que hay que aprender.
2. Conócete para aprender mejor (y disfrutar del proceso)
Es importantísimo elegir la modalidad de clase que mejor se adapta al adolescente:
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¿Clases presenciales o en línea?
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¿Individuales o en grupo?
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¿Necesita más conversación, más estructura, más juego?
No todos aprenden igual, y eso está bien.
Cuanto más se conozca, más fácil será encontrar un tipo de clase y de profesor que le motive y le haga disfrutar del camino.
3. Sal de tu zona de confort
Lánzate a hablar.
Deja el sentido del ridículo guardado en el cajón.
Te sorprenderá:
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lo que le gusta a la gente que te comuniques con ellos en su idioma
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y lo poco que les importan tus errores.
Equivocarse no es un fallo, es parte del proceso.
Cada error es una pista de por dónde seguir aprendiendo.
4. No te compares y acepta tu acento
Sé tú mismo y acéptate.
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No te compares con nadie: cada persona tiene su ritmo.
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No tires la toalla porque avanzas más lento que otros o cometes errores.
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Cada uno tiene su acento, y el acento es parte de tu historia.
El acento es tu sello.
No es algo de lo que avergonzarse, sino algo que te hace único.
5. Tómatelo como un reto
No hay nada que no puedas conseguir con constancia y disciplina.
Nadie nació sabiendo un segundo idioma.
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Ponte objetivos pequeños y alcanzables.
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Celebra cada avance.
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Prémiate por el esfuerzo que haces.
Ver el aprendizaje como un reto personal y no como una obligación hace que el camino sea mucho más llevadero.

Aprender idiomas en la adolescencia: una apuesta maravillosa
Aprender idiomas en la adolescencia es una apuesta maravillosa.
No existe una edad para dejar de aprender y educarse.
Al contrario:
Cada etapa de la vida tiene su forma de aprender.
Y la adolescencia, con toda su intensidad, también puede ser un momento perfecto para abrir puertas a nuevos idiomas y nuevas oportunidades.
¿Te animas a que tu hijo pruebe clases de español?
Si te apetece que tu hijo adolescente:
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mejore su confianza,
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vea que sí es capaz de aprender idiomas,
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y disfrute del proceso,
puede ser un buen momento para que pruebe clases de español pensadas para adolescentes.
Me encantará saber tu opinión y tu experiencia:
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Puedes dejarme tu comentario.
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Y si quieres conocer más sobre mis clases, puedes visitar mi web y ver cómo trabajo con adolescentes paso a paso.
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